viernes, 21 de marzo de 2014

Bienvenida

Una experiencia imborrable.
    Tenía apenas unos 12 años cuando comencé a apasionarme por las noticias. Escuchaba temprano las noticias por la radio y seguía las primeras planas de los diarios que por temporadas llegaban a casa. Entonces tome por asalto la vieja máquina de escribir cuya propiedad atribuía a mi abuela y recién me he enterado era de mi tío Juan Gabriel. Y así colocando una hoja comencé a teclear con un dedo por cada mano y a colocar sencillas frase de las noticias principales que captaba en el día.
     A cada hoja le ponía dos copias más con papel carbón y así sacaba unos 10 ejemplares que comencé a vender por suscripción entre los vecinos de la Primera Cerrada de Corola de la colonia El Reloj.
    La experiencia infantil que acaso duró un año, la repetí al ingresar a mi carrera de Periodismo en la UNAM. Mis suscriptores abarcaban unas 50 casas en toda la colonia.
    Ahora inicio este nuevo experimento de comunicación. Un blog más de los muchos que manejo pero este en franco recuerdo a mi labor periodística iniciada en la infancia.
    Aquí las más de las veces como artículos de fondo verteré mis opiniones sobre el quehacer nacional e internacional, cultural y deportivo.
  Pero otras y según las presiones de tiempo, reproduciré tal cual alguna nota recogida en otra página.
   En fin, las manecillas de El Reloj, inician su nueva marcha.